Gracias a las innovadoras soluciones de almacenamiento, la independencia de la red es ahora más importante que nunca. La combinación de un sistema fotovoltaico y un sistema de almacenamiento con batería cubren hasta el 100 % de las necesidades de un hogar o industria en función de la época. Esta es la acción de almacenar energía para su utilización posterior. Generalmente este almacenamiento se realizará por medio de baterías solares.

El almacenamiento de energía eléctrica obtenida de los paneles solares fotovoltaicos (o de otro sistema de energía renovable y limpia) es la mayor contribución que se ha podido desarrollar para incentivar y hacer totalmente realidad el autoconsumo solar en viviendas e industrias, provocando que cualquier edificación pueda autoabastecerse energéticamente y sin necesidad de un tercero, permite generar un gran ahorro de energía y dinero, además de ser una contribución positiva hacía el medioambiente al no utilizar fuentes de energía tradicionales.

Las posibilidades de autoabastecimiento de energía solar han sido limitadas durante bastante tiempo. Durante el día, se generaba más electricidad de la que se necesitaba y por la noche no se disponía de la energía solar generada de forma particular, debido a la falta de soluciones de almacenamiento adecuadas, la cuota de energía solar con respecto a la demanda de electricidad total solo alcanzaba a un 30 %. Con la introducción de soluciones de almacenamiento innovadores, ahora este porcentaje se puede subir hasta un 80 %, según las condiciones meteorológicas.
La energía generada durante el día se almacena y puede usarse en cualquier momento del día, incluso por la noche.

Las baterías solares están compuestas de celdas electroquímicas. Su función es transformar la energía química almacenada en electricidad. Consta de un electrodo positivo, uno negativo, y electrolitos. Todo ello hace que la corriente fluya llevando a término la función para la que se constituyó.

Este proceso se resume en los siguientes pasos:

  1. El panel solar fotovoltaico durante el día recibe la radiación del sol y la transforma en electricidad suministrándole a la instalación.
  2. La energía sobrante se almacena en la batería o baterías que tenga la instalación para poder utilizarse en los días que no haya sol o durante la noche, tal y como hemos destacado con anterioridad.

Funcionamiento del sistema solar y del almacenamiento en una rutina diaria:

Mañana

La energía producida por el sistema fotovoltaico se utiliza para consumo propio. La energía sobrante se almacena en la batería.

Tarde

Con una batería totalmente cargada, el sistema sigue suministrando electricidad para el consumo privado. La energía sobrante se vierte en la red de electricidad pública.

Tarde-noche

Tras anochecer, el sistema suministra la energía almacenada desde la batería para el consumo propio.

Noche

Incluso por las noches, el sistema sigue proporcionando la energía almacenada. Si la capacidad de la batería resulta insuficiente, se puede obtener electricidad adicional de la red pública.

Para lograr un futuro responsable, esperanzador y acabar con el calentamiento global, se necesita incentivar el autoconsumo eléctrico y las energías renovables.